Con el cierre de Euge Quevedo y LBC, concluyó finalmente el lunes19 de enero una nueva edición del Festival de Doma y Folklore de Jesús María, la segunda récord en manos del presidente de la comisión organizadora, Juan López, quien fue el encargado de anunciar la nueva fecha del festival, del 8 al 17 de enero de 2027

Este año el festival estuvo marcado por varias cuestiones, no menos importantes: la celebración de su cumpleaños número 60°, la presencia de Milei y los debates posteriores y la lluvia que como nunca fue la gran protagonista, ocasionando no solo problemas en el predio por la cantidad de agua caída en poco tiempo sino por la suspensión de dos noches, que tuvieron que ser reprogramadas para el lunes 19

“El cumpleaños más largo de la historia”, como llamaron a esta edición, se nutrió una vez más del espectáculo de la jineteada, actividad concreta, que ya debería ser motivo del cambio del nombre al Festival: no es doma, “los jinetes” compiten por ver quien cumple con las pautas de las destrezas. Este subfestival (porque es realmente único y condiciona al total en cuanto a público) tiene la particularidad de generar una buena parte de la venta de entradas de Jesús María. El resto, pertenece al escenario que demanda la grilla artística, cada vez más variada en cuanto a estilos, y – hay que decirlo- más alejada de lo tradicional y folklórico.

Sin embargo, el festival mantiene su esencia en el público que asiste, la vestimenta, los discursos y algunos personajes característicos del estilo campero. El vocabulario que usan los relatores de jineteada, es un ejemplo de identidad para este encuentro y comulga perfectamente con las familias que eligen el lugar para vacacionar, pero no muy lejos de lo que viven día a día. La explosión del “descubrimiento” del folklore en los jovencitos, marcó definitivamente esta edición.

Respecto a lo artístico, se logró amalgamar los gustos y pedidos del público en 11 noches y dejar conformes a todos: el folklore, siempre presente (aunque no en estado puro); el cuarteto, cada vez con más lugar en la grilla y artistas que llegaron desde países vecinos a mostrar lo que tienen para ofrecer (como Lucas Sugo, premio revelación)

Cracks de la comunicación dirigida

A lo largo de los años, Jesús María supo aggiornarse a los tiempos que corren y fue transformando también su manera de comunicar. Había una necesidad de mostrar todo lo que ocurre en el predio José Hernández, no solo durante la jineteada y los conciertos sino también el detrás de escena y los entretelones del festival, junto con el gran protagonista: el público.

El despliegue técnico y profesional en pos de la difusión fue enorme y dio frutos, incluyendo un streaming impecable cuyo apoyo “emocional” estuvo a cargo de dos influencers reconocidos en Córdoba, que no solo intercambiaban palabras con los artistas cuando bajaban del escenario (cobertura inmediata), también experimentaban cuanto había en el predio: el dj, los patios de comida, los stands y “la arena”, cuando antes del número central se habrían las puertas. Este año se vio todo de Jesús María y más: probando que si estamos en épocas de inmediatez, hay que trabajar en ello y aprovecharlo.

Un desvío necesario

Todo este aparato de comunicación, también permitió desviar la atención a la gente que reclama por las jineteadas. Un grupo de chicas y muchachos se llegaba todas las noches a la puerta del festival para conversar con el público sobre el maltrato animal que sucedía en el predio, sin lograr convencerlo. Quizá las agrupaciones de proteccionistas deben rever la manera de reclamar, considerando que, más allá de Jesús María, solo en Córdoba hay más de 100 jineteadas por mes durante el año. Definitivamente, la comunicación estuvo intencionalmente desviada hacia otras propuestas del festival, limitando las imágenes del campeonato y al parecer funcionó.

Todo festival es político

Mientras transcurría las nueve lunas, la expectativa por la visita del presidente Javier Milei fue creciendo hasta el día viernes, una jornada marcada por la presencia del Chaqueño Palavecino (un emblema del festival) y  las entradas agotadas. Desde temprano, la calle Cleto Peña, que desemboca en las boleterías principales del predio estuvo colmada de gente, que ocupo más de 4 cuadras haciendo fila para compra la entrada o ingresar. La decisión de abrir el campo temprano, y adelantar para la tarde la jineteada fue acertada, por lo que a las 21 y después de la recorrida a caballo de Palavecino, se abrieron las compuertas de las plateas y la gente ingresó al campo. Cerca de la medianoche, la tensión se intensificó y desde un costado del predio apareció el presidente Javier Milei con su comitiva, mientras sonaban los primeros acordes de la banda del salteño, quien cantó varios de sus éxitos sin interrupción, mientras la gente saludaba al presidente. En el primer intercambio de palabras entre el Chaqueño y Milei, surgió la propuesta de cantar “Amor salvaje”, para luego retirase nuevamente al sector de espectador. El hecho desató una serie de debates que todavía permanecen, sobre si la invitación estuvo bien, sobre si el artista debió plantarse- como lo hizo Peteco años anteriores con la Vice presidenta- lo cierto es que la noche del salteño ocupó más lugar en la sección política que en la sección espectáculos

Raly y la conexión distinta

Sorprendió lo breve de la presentación de Raly Barrionuevo el domingo, aunque una vez más hipnotizó a la platea con sus canciones, guitarra,  piano y voz, aunque después en la trastienda comentó que tiene dudas sobre si su presentación, sin pistas y simple, gusta al público del festival, el cual cree, busca otros sonidos.

¿Qué dejó Jesús Maria artísticamente?

El saldo siempre será positivo si se tiene en cuenta la venta record de entradas y lo efectivo de la comunicación, sin embargo Jesus Maria todavía debe una vuelta de tuerca para mostrar nuevos valores, o artistas de renombre que pueden formar parte de la grilla pero no se tienen en cuenta. A Jesús María le falta, quizá un pre festival en donde se sumen voces que tengan que ver con la esencia festivalero/tradicional. Si bien es un festival muy alejado en estilos a Cosquin, seria de total transparencia si se organizara un pre festival de donde surgieran nueva figuras, y en ese caso, la grilla seria mucho mas fluida y diferente a otros años, y no caería en los nombres de siempre, que es lo que se critica del festival, que, si bien sumó cuarteto y ahí esta la diferencia, no renueva la cartelera desde hace años.

Ganadores con sello Jesús María

Más allá del talento, el festival tiene muy en claro a quien galardonar. Este año, como otros Paquito Ocaño se llevó el premio consagración, luego de remar durante muchos años. Carafea, una agrupación catamarqueña que resurgió en los últimos tiempos, se llevó una mención especial junto con Chéquelo, y la revelación fue (cantada) para el uruguayo Lucas Sugo. Todos ellos han sido protagonistas de juntadas, guitarreadas y eventos que el festival ha replicado, a través de videos y reels, de manera de hacer crecer el interés del publico en estos artistas dejando bien claro que es un trabajo de equipo que deja frutos

La prensa, ese gran dilema

Los periodistas que escribimos y analizamos la cultura durante todo el año, muchas veces nos preguntamos si sirve de algo un trabajo de análisis a un festival que se mueve en cuestiones de difusión por sí solo. Cada vez más en Jesús María se busca difundir a través de redes, imágenes e influencers. Las radios, que antes transmitían el festival para el interior del interior y de tanto en tanto  hacia notas y comentarios, lentamente van desapareciendo detrás de la inmediatez de las redes sociales. Esta nota saldrá casi una semana después de finalizado el festival, y quizá ya sea vieja a los tiempos que corren.  

Este año, hubo mucho menos periodistas cubriendo y muchos más influencers y redes proponiendo una comunicación fluida e inmediata.  Sin embargo, el día en que Milei visito el festival, la cantidad de periodistas acreditados supero a estos últimos, y no tuvieron suerte: fueron enviados a un sector en donde ni siquiera tenían visión del escenario. Más allá de las cuestiones de seguridad presidenciales, el festival no previo- ni analizó que un periodista tiene que ver con sus propios ojos para hacer una crónica, y un fotógrafo tiene que estar una distancia prudencial y limpia para sacar fotos. Nada de eso fue posible. Y en cuanto el presidente levantó la mano para despedirse, volvieron a quedar los pocos del principio. Una afirmación de que en los filtros para “mejorar” la comunicación del festival, hay un desconocimiento total del trabajo de la prensa. Eso es, más allá del trato cordial que siempre tiene el festival para con los medios – solucionando, atendiendo requerimientos e informando constantemente- un tema que debería rever el en las próximas ediciones.

Artistas premiados de la Edición 60
Paquito Ocaño, premio consagración.
Revelación de la edición, el uruguayo Lucas Sugo.
Menciones especiales para Carafea y Chequelo.

Campeones de la Edición 60!

Campeones Internacionales:

  • Crina Limpia: Agustín Miraballes Oyambune (Uruguay)
  • Gurupa Sureña: Alfredo Ernesto Ramos (Jesús María)
  • Bastos con Encimera: Benjamín Javier Costa (San Juan)
    *Campeón Jinete del Festival: Gustavo Emiliano Gardiner
    (Tropilla “La Herencia”, Ernesto Garbers e Hijos)
    *Mejor caballo del Festival: “El Vasco”, tropilla La Andariega, Hnos Tolosa
    *Mejor caballo de la Asociación: “Mosquita”, Tropilla Los Baguales, Américo y Federeico Eleicegui.
    *Mejor tropilla de la Edición: La Pumita, Enzo Vega

Deja una respuesta