El músico uruguayo estrenó su decimoquinto disco, en el que retoma el potencial de los tambores del candombe y suma invitados: Young Miko, Rueda de Candombe, Américo Young, la murga Falta y Resto, el guitarrista Julio Cobeli, y la cantaora española Ángeles Toledano.
Jorge Drexler dice que no es un candombero, sino más bien un cancionista que se acerca al candombe, por ser el ritmo uruguayo por excelencia. Parece haber dado en la tecla con este dato, porque hizo un disco que respira ese ritmo desde la raíz.
Pero Taracá, que recién se acaba de estrenar, también es un álbum de canciones, en donde el ritmo de los tambores uruguayos acompaña las palabras del cantautor nacido en Montevideo. Además, es una especie de bisagra sonora y personal. Su padre murió cuando comenzaba maquetar este décimo quinto trabajo, y hay una canción, -Las Palabras-, dedicada a él, Gunther Drexler Schlein (1935-2024), un judío alemán nacido en Berlín que escapó del Holocausto a Bolivia en 1939 y luego se radicó en Uruguay.
Drexler cuenta que, a partir de su partida (y un año antes, su madre), dejó de ser hijo y se convirtió en padre, (tiene tres) algo así como el primero en la línea; y eso también cambió su manera de mirar el mundo. Así como su disco Fronteras nació junto con su primer niño, Taracá surge de otra situación familiar que influyó en la necesidad de volver a sus raíces, musicales y territoriales.
Ese sentimiento que lo llevó nuevamente al origen incluye también escenas de su infancia. Las imágenes que acompañan a las canciones de Taracá, son filmaciones de la cámara super 8 que tenía su padre, con la que registraba a Jorge y sus hermanos cuando eran chicos.
Taraca es un sorpresa, y algo esperado: primero porque es un disco único y original y segundo porque no se podía esperar otra cosa de Jorge Drexler. En el tema que da nombre al disco, el uruguayo desanda una descripción del tambor chico en el candombre y lo compara con la vida: “de todos los contratiempos de la vida yo prefiero el tambor chico… el tambor chico está al derecho y es el mundo el que está dado vuelta, dice aquí con la agrupación uruguaya Rueda de Candombe, que también participa en la optimista “Qué será que es/“O Que É, O Que É?” del artista brasileño Gonzaguinha, la única canción no- propia del disco.
“Toco madera” fue el primer corte, del que se habló mucho pero vale decir que la letra juega con la ambigüedad de tocar madera como una superstición y la acción de “tocar madera” en el candombre es tocar la clave en la madera del costado del tambor.
En “Ante la duda, baila” Drexler vuelve a hacer docencia: cuenta la historia de la prohibición de la danza a través de la historia, por eso bailemos, por las dudas, dice. En «Cómo se ama» habla del amor en la era digital. Y en “Te llevo tatuada”, la cantante portorriqueña Young Miko se suma en las voces, como la española Meritxell Neddermann en «En amar y ser amado». El uruguayo incursiona en la milonga nuevamente, junto al guitarrista uruguayo -referente de la guitarra- Julio Cobeli, y la cantaora española Ángeles Toledano. Un lujo que se da el cantautor y que le da al oyente.
Se preguntaran que es lo que hacemos cantándole al amor mientras el mundo se va al carajo, canta en «Nuestro trabajo /los puentes»: junto a su coterráneo Americo Young. Como si hiciera falta la aclaración.
El cierre es con La Falta y Resto, y «Las Palabras». La gente pasa pero las palabras quedan, un mantra que repite y que esta asociado al recuerdo de ese Gunther presente en la belleza de este puñado de canciones
Data: Taracá es el primer álbum que graba en Uruguay en 20 años, además de Puerto Rico y España. Para esta producción, el músico y cantautor ganador del Oscar y el Latin Grammy contó con artistas invitados que van desde la estrella urbana puertorriqueña Young Miko, hasta los uruguayos Rueda de Candombe, Américo Young, la murga Falta y Resto y el guitarrista Julio Cobeli, y la cantaora española Ángeles Toledano. En cuanto a productores, incluye nombres como Lucas Piedra Cueva, Facundo Balta, Mauro, Tadu Vázquez, Gabo Lugo, Andrés “Fofo” Story y Carles “Campi” Campón.







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